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Mapa de nuestro Yoga

by Redacción

Estilos y escuelas de yoga en España

Por Lucía Passardi

En este artículo hemos querido dedicar un espacio a las escuelas de hatha-yoga de largo recorrido en nuestro país, las que han desarrollado una labor importante en la consolidación y expansión de la práctica, así como creado comunidades de practicantes comprometidos y entusiastas de esta ciencia y filosofía de remotas raíces. Reconocemos que es imposible incluir en un solo artículo a todas las personas y escuelas que dedicáis vuestra vida al yoga, pedimos disculpas por no poder hacerlo en el mismo e iremos añadiendo en próximos artículos más escuelas y personajes importantes a este mapa.

Los comienzos del Hatha Yoga moderno, el que practicamos hoy.

En los años 30 la escuela de yoga de Sri. Krisnamacharya en Mysore dio a luz a 4 nuevos maestros que a su vez desarrollaron sus propias escuelas y estilos: Iyengar por B.K.S Iyengar, Ashtanga Vinyasa Yoga por Sri. Patthabi Jois, Viniyoga por su hijo Desikachar, y la escuela de Indra Devi (en Los Ángeles), única mujer de este legado y de las pocas afortunadas que practicaban entonces. Si de un solo maestro surgieron cuatro nuevos practicantes/maestros con sus correspondientes escuelas, ¿qué no podría suceder casi un siglo después, cuando el yoga ha llegado a todos los rincones del planeta y es practicado por millones de personas?

Popularización del yoga

Durante la primera mitad del siglo XX, Krisnamacharya y sus alumnos empezaron las “yoga demostrations”, exhibiciones públicas que mostraban los efectos del yoga, con el fin de popularizar la práctica en la India. Desde entonces el viaje ha sido muy rápido en muy poco tiempo y el resultado muchas veces a derivado en prácticas que poco o nada tienen que ver con los propósitos del yoga entonces. Casi todos los yogas que practicamos hoy son ramificaciones, versiones o inspiraciones del hatha-yoga, que en el libro segundo de los Yoga Sutras de Patañjali (-200+200 a.C) es descrito como uno de los ocho pasos del sistema de yoga: yamas (abstenciones), niyamas (obligaciones), asanas (posturas), pranayama (control de la respiración), pratyara (aislamiento sensorial), dharana (concentración), dhyana (meditación), y el samadhi (como estado meditativo y de unión con lo absoluto).

De todas las técnicas que aparecen en este texto, la más desarrollada en occidente en el último siglo ha sido la práctica de asana. Existen también otros tratados de filosofía y literatura de la India antigua donde se recogen otros métodos y caminos, como el kriya-yoga, bakthi-yoga o karma-yoga, y que algunas escuelas siguen manteniendo vivos en sus enseñanzas estos otros caminos, pero la mayor parte del público se acerca al yoga por cuestiones de salud física, lo que les lleva casi siempre a interesarse por el hatha-yoga.  Desde las derivaciones del Ashtanga Vinyasa yoga: anusara, flow vinyasa, rocked yoga, mindfull vinyasa, jivamukti o power yoga, a las más alocadas ideas de muchos atrevidos tratando de captar la atención en las redes con cosas tan estrambóticas como el yoga con cabras o el Beer yoga, todas son prácticas inspiradas en el hatha-yoga. Desde la antiguedad, el yoga ha sido siempre un camino trasversal a muchas otras prácticas religiosas, místicas, filosóficas y terapéuticas, y según yoguis y místicos de todos los tiempos, la experiencia, o samadhi, es para cada persona única y singular, así como su forma de expresarla y compartirla. Que haya tantas expresiones de yoga debería enriquecer y dar opciones a practicantes de perfiles muy diversos.

El mantra om simboliza el Absoluto.
Hatha Yoga

La palabra hatha en sánscrito significa “violecia, fuerza; obstinación, pertinacia; necesidad absoluta o inevitable”. La etimología tradicional apunta al compuesto de ha, traducido como “sol” y tha, que designa a la luna. Es una forma metafórica de designar los dos principales conductos energéticos del “cuerpo sútil”, ida y pingala. Según esto, mediante determinados ejercicios se unirían ambas energías adquiriéndose esa “fuerza” (hatha) que da nombre a esta práctica. Las fuentes medievales más importantes que recogen las enseñanzas, más antiguas probablemente que los propios documentos escritos, son el Goraksasataka, el Hathayogapradipika, el Gheranda samhita y el Sivasamhita.

En España tenemos varias escuelas del linaje de Swami Sivananda (Rishikesh, 1887- 1963), maestro espiritual, escritor y gran difusor del yoga en occidente.
• La escuela de su discípulo Swami Vishnu Devananda, que tiene su representación en la Escuela Sivananda de Madrid, cuyo matesro es Gopala, abierta a finales de los años ochenta.
• La escuela de Swami Satyananda, cuya línea pedagógica ha seguido en Madrid la Escuela Bindu, de Danilo Hernández.
• La escuela de Yogui Gupta, cuyo discípulo Sri Dharma Mittra, creó su propia escuela de hatha, conocida como Dharma Yoga, con base en NY, y en España en Barcelona.

Y del linaje de Krisnamacharya podemos hablar de tres escuelas importantes: la escuela de Pattabhi Jois (ashtanga yoga), la escuela de B.K.S Iyengar y la escuela de T.D.K Desikachar, que surgieron a partir de las enseñanzas de este yogui que vivió en los años 30 del siglo pasado y del que provienen las escuelas más con más difusión y éxito entre los practicantes occidentales de las últimas décadas.

Krishnamacharya era un estudioso de la lengua sánscrita, la filosofía y religiones de la India, la música y el ayurveda. Fue invitado por el maharaja para dirigir una escuela de yoga en el palacio de Mysore, para alumnos principalmente jóvenes y en muy buenas condiciones físicas. Las fuentes de las que bebe Krisnamacharya son muy variadas, por un lado tenemos los asanas, algunos de los cuales provienen de los tratados de hatha medievales anteriormente mencionados y muchos otros como Virabhadrasana, Uttitha Trikonasa o Adomuka Svanasa, por ejemplo, fueron introducidos por él, y según últimos estudios académicos realizados por los filólogos y sanascritistas, Mark Singleton y James Mallinson, provienen de prácticas gimnásticas europeas y escandinavas. Es por ello que Krisnamacharya es considerado el padre de los yogas modernos, pues son precisamente estos asanas los más asociadas al yoga que se practica hoy en día.

Escuela Ashtanga Yoga

Pattabhi Jois crea el instituto Mysore en los años 60, donde empezó a enseñar las tres series de asanas que hoy conocemos como el método de Ashtanga yoga. Las tres series van seguidas en dificultad y se trata de asanas que van enlazandose unas con otras por medio de movimiento coordinado con respiración (vinyasa). Es una práctica intensa y dinámica de asanas con foco en la respiración, en los dristis (puntos para focalizar la mirada), y los bandhas, cerraduras para la canalización de la energía. Otra característica de esta escuela son las formas de enfocar las clases: el estilo Mysore, en el cual cada practicante sigue su propio ritmo dentro de la secuencia y el profesor va asistiendo de forma personalizada, y el estilo de clase guiada, en el que el profesor guía verbalmente y los practicantes van al mismo tempo deteniéndose en la serie según su nivel. Ambas propuestas permiten tener un número importante de alumnos, de niveles muy diversos, en la misma clase. La ventaja de este sistema de repetición es que permite una mayor autonomía a la hora de practicar.

En España el pionero de esta escuela es  Tomás Zorzo, quien tras varios viajes a Mysore para estudiar con Pattabhi Jois, entre otros, abrió su propia escuela en Oviedo en los años ochenta. Más tarde a comienzos del año 2000, otros practicantes comenzaron a viajar a Mysore y recibir la autorización para trasmitir la práctica, abriendo sus propias escuelas, como la de Borja Romero-Valdespino en Madrid (pincha aquí para leer su entrevista) o la escuela de Elena Figueroa en Barcelona. Recientemente, la escuela Mysore House Madrid, organizó en Madrid un taller con Sharath Jois, el heredero el linaje de la escuela de P.Jois, puede leer la entrevista que realizamos al maestro aquí. Escuelas como Jivamukti, Anusara, Vinyasa Flow, Power Yoga y Bikram Yoga, son estilos derivados de esta forma de practicar, la de la escuela ashtanga, que coincide con las enseñanzas de la primera étapa de Krisnamacharya como maestro, en la cual el estilo era dinámico y fluido. Estos nuevos estilos inspirados en ashtanga, a diferencia de éste, no tiene secuencias de asanas fijas sino que van variando.

Escuela Iyengar

B.K.S Iyengar tuvo una salud muy frágil de niño, pero gracias a la práctica de yoga y su obstinada dedicación logró conseguir un cuerpo y una mente muy fuertes, tanto que pasaría a la historia como uno de los profesores más influyentes en occidente. Su fuerte personalidad le hicieron buscar maneras de practicar saludablemente y de beneficiarse de la práctica para su propia sanación, por ello podemos señalar también el carácter terapéutico de esta línea. Fundó en el año 75 el Ramamani Memorial Iyengar Institute en Pune, así como otras instituciones creadas con el fin de mantener la pureza de este estilo.
La correcta “alineación de las asanas”, fue iniciada por él, y le llevó a escribir libros con instrucciones para la correcta ejecución de las asanas, crear formas de adaptar la práctica para esta alineación, como el uso de soportes, y las adaptaciones según patologías. Muchas escuelas y estilos postmodernos se han inspirado en estas primeras bases de alineación para crear la suya propia. Las clases siguen esta línea de perfeccionamiento técnico de asanas y la práctica de pranayama y meditación, así como adaptaciones para personas con limitaciones físicas y patologías específicas en clases adaptadas especialmente.

Iyengar introdujo el uso de soportes para adaptar los asanas a las necesidades de los practicantes.

Hay a nivel estatal una institución que regula la enseñanza de esta escuela, la AEYI, en la cual puedes encontrar un listado de escuelas y profesores. Además de las escuelas que se mencionan en la AEYI, existen también otros profesores de esta línea que no están adscritos a la asociación, como es el ejemplo de Marta R. Mahou en Madrid, quien ha sido alumna directa B.K.S Iyengar pero que ha desarrollado su propia búsqueda y camino con las influencias de otros maestros internacionales como Angela Farmer, Victor Van Kooten, Donna Farhi y Mary Paffard, también alumnos de B.K.S.

La escuela de Desikachar

La práctica desarrollada por el hijo de Krishnamacharya, T.K.D Desikachar, suele conocerse con el nombre de Vini Yoga, aunque el mismo Desikachar advirtió que no deberían de ponerse etiquetas al yoga porque podía fragmentarlo. El Viniyoga es el camino desarrollado por Sri Krishnamacharya en la última etapa de su vida, y que su hijo continuó y continua hoy en el centro Krhisnamacharya Yoga Mandiran (Madras, India). Es una forma de trabajar muy personalizada en la cual se acomoda la práctica a las condiciones específicas, físicas, estado emocional, edad, cultura e intereses del practicante. Lula Cañas, quien ha estudiado con Desikachar y alumnos, dice que «vini yoga es adaptación».

Dentro del Viniyoga esta la orientación terapéutica, el yoga Cikitsa, que en España ha seguido el profesor de yoga y osteópata Victor Morera y su escuela Pranamanasyoga.

Yoga terapéutico

Aunque el yoga siempre fue considerado, además de una filosofía, un arte sanador, y antiguamente los yoguis tenían conocimientos de ayurveda, medicina tradicional india, hay escuelas que se han especializado en esta cualidad del yoga y todos sus estudios y esfuerzos están dirigidos a utilizar el yoga como una herramienta para tratar enfermedades concretas y/o patologías.  El profesor de yoga terapéutico tiene conocimientos específicos de las patologías de sus alumnos y sabe cómo trabajar, idealmente en conjunto con un profesional de la salud, de forma tal que los problemas de salud mejoren. Es imprescindible que el yoga terapéutico sea practicado con profesionales cualificados, que trabajen en equipo junto con médicos, psicólogos, fisioterapeutas, psiquiatras, osteópatas… y que el trabajo se lleve a cabo de forma personalizada, en sesiones individuales o clases muy reducidas.

En España podemos citar la labor de Miguel Fraile (in memoriam), que ha combinado su trabajo profesional de médico con el yoga como herramienta terapéutica desde los años 80 y ha publicado seis libros sobre yoga y meditación.

Kundalini Yoga

Kundalini hace referencia al poder de la divinidad femenina (sakti), residiendo en el cuerpo del yogui, y que por medio de prácticas de yoga puede despertar su potencial espiritual. Es representada como una serpiente que yace enroscada y durmiente en la base de la columna bloqueando la entrada al canal central. El líder espiritual Yogui Bhajan (Harbhajan Singh Khalsa) viajó en los años sesenta a EE.UU. para trasmitir las enseñanzas de kundalini yoga, que serían una serie de prácticas yoguis, entre las que se encuentran kriyas, mantras y oraciones, control de la respiración, cierres energéticos (bandhas) y mudras. El maestro fue instruido desde muy joven por el yogui Sant Hazara Singh de Gujaranwala (norte de la India y actual Pakistán), y por Guru Ram Dash, iluminado yogui que vivió en la India medieval, con quien tuvo conexión espiritual. Es una práctica intensa y dinámica, enfocada en elevar y despertar la energía kundalini descrita y con un aspecto devocional marcado. La meditación es también parte fundamental de la práctica, así como la repetición de mantras cantados.

La escuela de Guru Dass Singh fue la primera en traer el yoga kundalini de la tradición de Yogui Bhajan a España, y a través de este que el maestro visitó Barcelona en varias ocasiones.

En la página de AEKY (Asociación Española de Kundalini Yoga) encontrarás un listado de centros.

Yin Yoga

Los términos Yin y Yang vienen del taoismo. Yan representa la parte soledad de la montaña, el calor, y Yin simboliza la cara interior, la sombra, la luna. Puesto en estos términos el Hatha yoga vendría a tener muchos elementos Yan en la práctica, así las asanas desarrollan fuerza y vigor en el cuerpo y nos recargan de energía, mientras que las prácticas Yin tiene su enfoque en apaciguar el cuerpo y trabajar a un nivel profundo en articulaciones, cartílagos y huesos y en conexión con fascias y tejidos conectivos en el cuerpo. Para ello se utilizan secuencias suaves en las que las asanas se sostienen por al menos cinco minutos y de forma pasiva. Según los creadores de esta escuela, estas prácticas de estiramientos de larga duración ya eran practicadas como parte del entrenamiento en artes marciales en China y Taiwan hace dos mil años. Los encargados de hacer renacer esta forma de practicar han sido, en los setenta, Pauli Zink (experto en taoismo y profesor de yoga) y más recientemente Berni Clark, Sara Powers y Paul Grilley, quienes le han dado este nombre al estilo.

En la página www.yinyoga.com, puedes encontrar un listado de profesores cualificados para la enseñanza de este estilo.

Acroyoga

La comunidad de acroyoguis en España es lo suficientemente grande como para citarla, si bien, como nos han trasmitido ya muchos practicantes de esta escuela, la práctica de acroyoga no sustituye a la práctica personal. Muchos de los acroyoguis además de practicar en comunidad, grupos y parejas, tienen su práctica de hatha o vinyasa o ambas.

La familia Castellsague en Cataluña lleva años trabajando para crear comunidad de acroyoguis en nuestro país, así como Susan Mayer en Madrid.

Prácticas somáticas y yoga

El trabajo somático tiene su origen en los científicos Mosha Fendelkrais, Ida Rolf, Alexander y más tarde en el filósofo Tommas Hanna, los cuales –durante en los años veinte y treinta del siglo pasado– dedicaron su vida a investigar la relación entre movimiento y comportamiento corporal con maneras de sentir, pensar e interactuar con el mundo. “El cuerpo experimentado desde el interior” es la definición de Somático por Tommas Hanna. El propósito de la educación somática es mejorar la integración cuerpo-mente a través del movimiento consciente. Para ello se llevan a cabo técnicas de evaluación postural, reeducación de los patrones físicos, experiencia directa de nuestra anatomía y comunicación y guía a través del tacto e instrucciones verbales, para lo que cada escuela ha desarrollado sus propias herramientas y metodología.

En las últimas décadas muchos yoguis como Amy Mattews, Lisa Petersen o Montse Cob en España, siguen nutriendo su trabajo en el yoga gracias al trabajo desarrollado por esta línea de trabajo.

La filosofía sobre la que se basa cualquier práctica de yoga auténtica esta recogida en los yogasutras, atribuido a Patañjali. Un texto que recopila el pensamiento de cientos, o quizás miles, de años de práctica de yoga en la antigÜedad. Este texto de referencia esta escrito como el guión de una conferencia, las frases, sutras, son cortas y recogen las ideas principales del yoga como escuela de pensamiento, pero no las desarrolla. Es por ello que recomendamos su lectura junto con los comentarios clásicos de los yoguis que vinieron después, como el comentario de Vyasa o el de Vacaspati Misra (aunque no están traducidos al castellano aún) y con la ayuda y supervisión de maestros o maestras que hayan profundizado en la materia, desde académicos como Emilio G. Buendía, de quien puedes leer entrevista aquí y practicantes como Marta y Eva Espeita, Lula Cañas, Sara Menéndez, Danilo Hernandez, Consuelo Martín, Conchita Morera y otros que iremos mencionando y entrevistando y que llevan muchos años investigando en los textos clásicos.

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