Más que un deseo o una meta, el sankalpa es la voz interior que revela quién eres y a qué has venido. Aprende a sembrarlo con Yoga Nidra.
Por Daya Isabel Moya // Fotos Ana G. Hernando y Shutterstock
Todo practicante de Yoga se cuestiona antes o después cuál es el propósito de la vida. A menudo, esta inquietud existencial es precisamente lo que nos ha llevado a empezar la práctica de Yoga. En concreto, Yoga Nidra es una meditación milenaria que acude al llamado de descubrir nuestro propósito y sintonizar energéticamente con él. Nos invita a descubrir nuestro sankalpa, una afirmación que recoge el sentido profundo de nuestra existencia.
Es habitual despedir cada año planteándose propósitos para el siguiente. Igualmente común es abandonarlos y considerar que nos ha faltado voluntad y/o motivación. Aquí el Yoga, y concretamente el Yoga Nidra, nos muestra que sea lo que sea que nos planteemos como propósito, además de ser una formulación mental, ha de resonar en nuestro corazón, es decir, es preciso vibrar al unísono con su energía.
Cualquier práctica de Yoga Nidra nos abstrae de los sentidos y resetea nuestro sistema nervioso para, gradualmente, llegar a un estado de profunda atención y relajación. Más allá de la vigilia y el sueño, es posible escuchar y sembrar lo que se conoce como sankalpa, nuestro propósito vital.
Qué es sankalpa
Kalpa significa «la regla que debe seguirse por encima de todas las reglas», lo que no cambia, lo atemporal… San hace referencia a una conexión con la verdad más elevada, el Ser completo. Sankalpa es, según su etimología, el compromiso que hacemos para sostener nuestra verdad más elevada. Está conectado con el Ser y el sentido de la vida.
Ante todo, sankalpa es una resolución consciente, un pensamiento verbal elaborado y formulado desde una mente analítica, racional e intelectual. En un estado físico y emocional relajado como el que se experimenta durante la relajación en Savasana (y más aún durante la práctica de Yoga Nidra), el sankalpa pasa a ser sentido en el corazón y, como si fuera una semilla, queda sembrada. La emoción asociada al sankalpa es la llave al subconsciente.
El sankalpa trae consigo la sensación física de que ya es, ya está teniendo lugar y, por tanto, vibra y resuena en todas las células del cuerpo. Al sankalpa le envuelve una emoción elevada, puesto que revela el sentido profundo de nuestra existencia.
Ante los cinco obstáculos (kleshas) para conocer nuestro propósito descritos por el maestro Pantanjali (avidya, desconocimiento; asmita, ego; raga, pasión; dvesas, aversión y abhinivesah, miedo a la muerte), el sankalpa ya trae consigo todo lo que necesita para realizarse plenamente. Esto incluye iccha (una gran voluntad y energía), kriya (acción) y jnana (la sabiduría para saber cómo realizar esa acción). Por eso, en ningún caso el sankalpa hace referencia a algo que nos falta. No es una meta, un objetivo, una expectativa o un deseo. Ya está siendo y ya es.

Tipos de Sankalpa
Por una parte, existen sankalpas «marca blanca», es decir, resoluciones ya formuladas que pueden ser evocadas en cualquier momento. Algunos son:
- Duermo profundamente toda la noche
- Soy salud y felicidad
- Todo está bien
- Todo es Amor
- Elijo estar en paz y armonía
- Me trato a mí mismo y a los demás con amabilidad.
Por otro lado, el sankalpa se puede personalizar. Puedes elaborar tu propia resolución, ya sea material, mental o espiritual. Hasta un deseo considerado como simple o superficial nos puede conducir al deseo más profundo.
Cómo formular tu sankalpa
Para que una afirmación resuene y pueda ser sembrada en nuestro subconsciente tiene que ser:
- Corta, simple y clara
- Concisa, concreta y específica
- Formulada en tiempo presente y primera persona
- Siempre en lenguaje positivo
- No dual.
Esta última es una de las características claves del sankalpa. El texto tántrico Tripura Rahasya enseña que la calidad de la mente que recita el sankalpa determina su efecto. Así es que la meditación se convierte en el terreno más fértil para la práctica del sankalpa, porque lleva a la mente a un estado de presente absoluto y conciencia no dual.
Cómo practicar el Sankalpa Mudra
Otra forma de encontrar nuestro sankalpa es, en un estado meditativo, realizar el Sankalpa Mudra con la intención de estar abiertos y receptivos a escuchar aquello que se nos muestre. Además, este gesto con las manos nos puede ayudar a «sellar» la intención de nuestro sankalpa.
Las tres fases del Sankalpa Mudra
1. Sravana. Sentada, en una posición cómoda para las caderas y las piernas, y con la espalda erguida, coloca las palmas de las manos hacia arriba, a la altura del pecho. Sravana es la voluntad de escuchar el mensaje del deseo sincero y del llamado íntimo del alma. Para escuchar al corazón se requiere coraje, además una mente tranquila y estable, cultivada en la meditación.

2. Manama. Mueve la mano izquierda, que representa a la energía Kali (quién eres), y colócala delante de tu corazón. Este es un movimiento valiente. Reconoces que es preciso validar el sankalpa en tu corazón. Manana es ponerse a disposición y recibir al mensajero. Cuando escuchas el llamado debes estar dispuesto a reunirte con él, sentirlo y reflexionar profundamente sobre su mensaje.

3. Nididhyasana. Coloca la mano derecha, que representa a Lakshmi (símbolo de la abundancia y la prosperidad) sobre la mano izquierda, y deja ambas manos en este «sello» sobre la pierna derecha, en un gesto de totalidad y unidad. Nididhyasana es la voluntad de hacer lo que el deseo requiere de ti. Te llamará a la acción, al mundo, y debes estar dispuesto a responder.


DAYA ISABEL Moya es periodista e instructora de Yoga Nidra acreditada por Yoga Alliance. Ofrece sesiones de Yoga Nidra (online y presenciales) y talleres online para conectar con la energía de tu propósito. www. yogaynidra.com

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