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Thali de otoño-invierno

Por Anjalina Chugani. Foto: Becky Lawton

Boniatos fritos

  • 450 g de boniatos
  • 1 cucharada de aceite de oliva, ghee o aceite de coco
  • ¼ de cucharadita de comino en polvo
  • ¼ de cucharadita de canela en polvo
  • ½ cucharadita de sal del Himalaya
  • Pimienta negra al gusto 


Pela y corta el boniato en dados o en tiras a modo de patatas fritas. Ponlos en un bol. Añade el aceite y los condimentos. Mezcla bien para que los boniatos se impregnen con el condimento.

Precalienta la freidora de aire a 200 °C. Introduce los boniatos sazonados en la freidora de aire y extiéndelos en una sola capa (cocínalos en tandas si fuera necesario).

Fríelos durante 10 minutos para obtener la textura perfecta. Agita la cesta después de unos 6 minutos. Si te decantas por el horno, precaliéntalo a 220 °C. Pon los boniatos en una bandeja de horno grande y vierte el aceite y los condimentos en la bandeja. Distribúyelos uniformemente para que no se superpongan. Hornea de 25 a 30 minutos. Dale la vuelta cada 10-15 minutos para que la cocción sea uniforme. 


Calabaza con coco al estilo Kerala

  • 1-2 cucharadas de aceite de coco o ghee
  • 300 g de calabaza pelada y picada
  • 50 g de coco desecado rallado y posteriormente rehidratado
  • 1 chile verde (opcional)
  • 1 cucharadita de semillas de mostaza 
  • 8-10 hojas de curry
  • 3 chiles rojos secos
  • ¾ de cucharadita de cúrcuma en polvo 
  • 1 cucharadita de semillas de comino 
  • 1 cucharada de aceite de coco
  • Sal al gusto

Mezcla el coco, las semillas de comino, las hojas de curry, la cúrcuma en polvo y un chorrito de agua, hasta obtener una especie de pasta con una textura gruesa.

Añade en una sartén grande de fondo grueso la calabaza y un poco de agua caliente, sal y cúrcuma. Tapa y cocina hasta que la calabaza esté tierna pero al dente, mezclando de vez en cuando, hasta que el agua casi se haya absorbido. Vierte más agua si la calabaza necesitara más tiempo de cocción.

Incorpora la pasta de coco y especias y mezcla bien con la calabaza a fuego medio durante unos 5 minutos. Sazona al gusto. Apaga el fuego cuando el líquido se haya evaporado.

Calienta en una sartén pequeña el aceite o el ghee y agrega las semillas de mostaza; cuando crujan, añade las hojas de curry y los chiles rojos secos. Incorpora la calabaza, remueve y sírvela caliente.


Raita de zanahoria

  • 240 g de yogur griego natural
  • 80 ml de agua
  • Sal del Himalaya al gusto
  • ½ cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 1 zanahoria grande pelada y rallada finamente 
  • 1 chalota finamente picada
  • 1 cucharadita de jengibre fresco pelado y rallado

    Para el tadka
  • 2 cucharadas de ghee o el aceite que desees
  • 1 cucharadita de semillas de mostaza
  • ½ cucharadita de semillas de comino
  • ¼ de cucharadita de pimienta de cayena

Bate el yogur y el agua en un bol mediano e incorpora la zanahoria, la chalota y el jengibre. Añade la sal y reserva.

Prepara el tadka. Para ello, calienta el aceite en una sartén pequeña a fuego medio-alto. Una vez que esté suficientemente caliente, incorpora las semillas de mostaza y de comino, y saltéalas unos 30 segundos con cuidado hasta que empiecen a saltar y a oscurecerse ligeramente. Retira del fuego de inmediato y agrega la cayena. Vierte el tadka caliente sobre la raita. Mezcla bien o conserva en la nevera para consumirlo más tarde.


Arroz dulce con ghee

  • 175 g de arroz basmati, arroz basmati integral o arroz negro
  • 1 rama de canela
  • 3 clavos de olor
  • 3 vainas de cardamomo
  • 6 granos de pimienta negra
  • 1 cebolla mediana
  • ½-1 cucharadita de azúcar (a mí me gusta usar jaggery o azúcar mascabado)
  • 2 cucharadas de ghee 750 ml-1 l de agua, o la cantidad necesaria para cocinar el arroz
  • Sal al gusto
  • 1 granada (opcional)
  • Un puñado de anacardos (opcional)


Lava y remoja el arroz con antelación (página 17). Calienta el aceite o el ghee en una olla de fondo grueso. Añade la canela, el cardamomo, los clavos y la pimienta. Saltea las especias enteras a fuego lento hasta que se vuelvan fragantes.

Agrega la cebolla cortada en láminas finas. Remueve y rehoga hasta que la cebolla esté traslúcida y se ablande. Incorpora el azúcar y remueve. Prosigue la cocción hasta que la cebolla se caramelice o esté dorada. El azúcar también se caramelizará. Sigue removiendo para que se dore uniformemente. Cuando la cebolla esté lista, retira un poco para decorar el plato. Tendrá un sabor dulce y estará un poco pegajosa debido a la caramelización del azúcar.

Incorpora el arroz y remueve con cuidado. Vierte 750 ml-1 l de agua recién hervida. Sazona con sal y remueve. El agua debe cubrir al menos 5 cm por encima del arroz. Tapa bien y deja que el arroz cueza hasta que esté listo y haya absorbido toda el agua. Comprueba una o dos veces la cocción. No remuevas para no romper los granos. Tapa y cocina durante 2 o 3 minutos más. Sirve con la cebolla caramelizada. Puedes decorar el plato con unos anacardos tostados y los granos de una granada. 


Chips de kale crujientes

  • 1 manojo grande de kale
  • 1 cucharada de ghee o aceite de oliva
  • ¼ de cucharadita de sal 


Prepara la kale. Para ello, lávala y sécala bien. Saca las hojas del tallo central y luego rómpelas en trozos del tamaño de un bocado. Vierte un poco de aceite, asegurándote de que cada hoja quede impregnada. Espolvorea con sal y remueve bien para que estén uniformemente cubiertas de aceite y sal.

Coloca la kale en una sola capa en la cesta de la freidora de aire; tendrás que cocinarla en tandas, ya que las hojas no deben superponerse.

Fríe de 4 a 5 minutos a 190 °C, agitando la sartén una vez para que se cocinen de manera uniforme. Hay que estar pendiente 3 minutos después de iniciar la cocción. Están listos cuando están crujientes. Si te decantas por el horno, precaliéntalo a 220 °C. Extiende las hojas de kale de manera uniforme en una bandeja para que no se superpongan. Hornea durante unos 20 minutos, dándoles la vuelta a media cocción. 


Curry de remolacha y coco

  • 3 cucharadas del aceite que desees (en esta receta he empleado aceite de coco)
  • 500 g de remolacha pelada y cortada en trozos del tamaño de un bocado
  • 6 hojas de curry
  • 1 cebolla cortada en rodajas finas
  • 2 tomates cortados en dados
  • 1 cucharadita de jengibre rallado
  • 2 dientes de ajo
  • 1 chile rojo o verde fresco
  • 1 cucharadita de comino en polvo
  • 1 cucharadita de cilantro en polvo
  • 200 ml de leche de coco
  • 1 lima (zumo y ralladura)
  • Sal del Himalaya
  • Pimienta recién molida

Prepara la pasta de curry. En un mortero o en una batidora pequeña, pon el jengibre, el ajo, el chile (si lo deseas, puedes desechar las semillas para que pique menos), el comino y el cilantro en polvo, una pizca de sal y pimienta, y 1 o 2 cucharadas de aceite, y mezcla hasta obtener una textura parecida a la de una pasta. Si utilizas una batidora, bate todo, pero de manera que conserve una textura ligeramente irregular, no suave.

Calienta una olla o sartén grande a fuego medio-alto e incorpora 1 cucharada de aceite. Añade las hojas de curry y deja que queden un poco crujientes y brillantes, y luego agrega la cebolla cortada en rodajas, y deja rehogar 4 o 5 minutos, removiendo de vez en cuando, hasta que se doren los bordes. Espolvorea con un poco de sal. Baja un poco el fuego, incorpora la remolacha y la pasta de curry, y sigue cocinando durante 2 o 3 minutos.

Añade los tomates picados y la leche de coco a la sartén y remueve bien. Sazona con un poco más de sal. Lleva a ebullición, cubre parcialmente con una tapa y baja el fuego a lento. Cocina durante 30 minutos, o hasta que la remolacha esté tierna. Vierte un chorrito de agua si el curry parece demasiado seco.

Una vez que la remolacha esté tierna, agrega la ralladura de lima y vierte la mitad de su zumo. Salpimienta y sirve.


Recetas extraídas del libro Rasa. Sabores e historias de la cocina india.
Ed. Larousse
Núm. páginas: 256
Formato: 19,5 x 26 cm
Encuadernación: cartoné
ISBN : 978-84-19739-50-6
Precio: 29,95 €
Edición: 1.ª edición / 2023
Disponible en ebook

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