Home DestacadoPrácticas para cultivar la empatía

Prácticas para cultivar la empatía

by Redacción
empatía

Ante la desconfianza, la empatía nos ayuda a mirar más allá de las etiquetas, recordar nuestra humanidad común y transformar la manera en que nos relacionamos. Cultivarla no solo cambia nuestra vida: también cambia el mundo que construimos juntos.

Por Cristina Martínez // Fotos de Depositphotos

La empatía es una habilidad clave de la inteligencia emocional que nos permite reconocer, comprender y responder de forma adecuada al estado emocional de otra persona. Implica ponernos en su lugar, intentar ver la situación desde su perspectiva e incluso sentir esas mismas emociones. Gracias a la empatía, podemos relacionarnos de manera más consciente, humana y respetuosa. Existen diferentes niveles de empatía:

  • Empatía Mente-Mente: eres capaz de comprender lo que la otra persona siente a nivel cognitivo. Empatía Cuerpo-Cuerpo: sientes la emoción del otro en ti mismo o misma.
  • Empatía Corazón-Corazón: te lleva a ponerte en acción y a tratar de ayudar. Esta es la modalidad más elevada de empatía, y genera vínculos de ayuda, cariño y apoyo. Cuando empatizas a este nivel, las personas sienten que estarás ahí cuando las cosas se compliquen. Supone entrar en el mundo del otro. comprenderlo y querer aliviar su sufrimiento.

¿Trabajemos la empatía?

Aunque nuestra infancia, entorno afectivo e historia personal influye en nuestra capacidad para empatizar no es algo inamovible, podemos desarrollarla y fortalecerla con la práctica. Para que surja en ti de un modo cada vez más natural te ayudará generar un tipo de pensamientos que con la repetición se convertirán en un hábito mental.

Práctica «Como yo»

En esta práctica vas a ir repitiendo mentalmente pensamientos que te ayudarán a ver al otro como a alguien igual a ti, incidiendo en lo que nos une a todos: somos seres humanos. En la segunda parte del ejercicio generarás pensamientos de buenos deseos hacia la otra persona.

La primera vez que la practiques comienza pensando en alguien con quien no te cueste sentir conexión y luego puedes ir poco a poco pensando en personas con las que te cuesta más sentir empatía.

Busca un lugar cómodo en el que no vayas a ser molestado. Puedes sentarte en una silla tratando de mantener la columna recta y relajada. Toma algunas respiraciones inhalando profundamente por la nariz y soltando el aire un poco más lentamente por la boca.

Ve dejando que tu respiración continúe de un modo natural y vas a repetirte las siguientes frases teniendo en mente a la persona con la que quieres ser más empático:

  • Esta persona es un ser humano, alguien real, alguien con existencia propia… igual que yo.
  • Esta persona tiene un cuerpo y una mente… igual que yo.
  • Esta persona frente a mí experimenta pensamientos, emociones y sentimientos… igual que yo.
  • Este ser humano también ha pasado por momentos de tristeza, confusión, enojo o desilusión en su vida… igual que yo.
  • También ha conocido el dolor, tanto físico como emocional… igual que yo.
  • Esta persona, al igual que yo, desea liberarse de ese dolor y sufrimiento.
  • Esta persona ha tenido en su vida momentos de felicidad y alegría… igual que yo.
  • Anhela estar sana, sentirse amada y cultivar relaciones significativas… igual que yo.
  • En lo más profundo de su corazón, esta persona desea ser feliz… igual que yo.
empatía

Vas bien, continúa…

Nota tu respiración entrando y saliendo de modo natural durante unos segundos y a continuación continúa permitiendo que surjan buenos deseos en ti hacia esta persona:

  • Deseo que esta persona tenga la fortaleza y los recursos necesarios para afrontar los retos que surjan en su vida.
  • Deseo que esta persona pueda liberarse del dolor y del sufrimiento.
  • Deseo que esta persona encuentre felicidad y bienestar.
  • Porque esta persona, como yo, es un ser humano. Puedes hacer una breve pausa y continuar generando pensamientos de buenos deseos hacia más personas:
  • Que mis seres queridos también sean felices, estén libres de sufrimiento y encuentren serenidad.
  • Que las personas con las que me relaciono en mi trabajo, comunidad, ciudad… tengan paz interior y bienestar.


Y si te sientes preparado, imagina extendiendo estos deseos al mundo entero: que todas las personas sean felices, que se liberen del sufrimiento, que encuentren paz.
Puedes hacer una pausa para sentir tu cuerpo y tu respiración, así como cualquier sensación que surja. Para finalizar vas a llevar estos buenos deseos también a ti mismo o misma: coloca tu mano en la zona del pecho mientras traes los siguientes pensamientos a tu mente:

  • Que yo también sea feliz.
  • Que esté libre de sufrimiento.
  • Que encuentre paz interior.

Lleva suavemente tu atención hacia tu abdomen notando la respiración y ve abriendo los ojos cuando lo desees.

Práctica «Como yo en 3 respiraciones»

A veces, no tenemos 5 minutos para sentarnos a practicar «Como yo» así que aquí tienes una versión rápida para que puedas usarla en cualquier momento. Prueba y nota cómo pocas palabras te ayudan a mirar desde otro lugar más empático a esa persona con la que te cuesta sentir empatía. Trae a la persona en concreto a tu mente y haz tres respiraciones profundas mientras te repites lo siguiente:

  • Primera respiración: esta persona es un ser humano igual que yo.
  • Segunda respiración: esta persona busca ser feliz como yo.
  • Tercera respiración: voy a tratar amablemente a esta persona.

Practica y repite con sinceridad las tres respiraciones si lo necesitas una vez más.

CRISTINA MARTÍNEZ es Politóloga experta en Inteligencia Emocional y Liderazgo Ético. También es profesora de Yoga y Mindfulness. Se dedica a la formación en habilidades que facilitan la mejora personal y las relaciones basadas en el respeto, la empatía y la paz. Puedes conocer su proyecto para llevar al liderazgo y a las organizaciones esta visión en www.umanbi.com.


You may also like

error: Content is protected !!