Un thali es un plato básico de acero inoxidable que utilizamos en la mayoría de los hogares de la India, también en los clásicos restaurantes thali y en los templos hindúes. Este plato suele ir acompañado de pequeños cuencos llamados katoris, también de acero. Pero el thali no es solo un plato; es una forma de comer. Por eso, cada estación del año tiene su thali predilecto, que contiene los alimentos que realmente necesitamos en un momento determinado y con las condiciones que nos ofrece la naturaleza.
Por Anjalina Chugani, autora de Rasa. Sabores e historias de la cocina india (Ed. Larousse)
// Fotos de Becky Lawton y Shutterstock
Una comida thali se sirve en ese plato y consta de varios componentes. Uno o dos de ellos se sirven a diario en nuestros hogares; sin embargo, cuando se disfruta de una comida thali, se sabe que se podrá consumir una enorme variedad de platos, como mínimo cinco o seis, para celebrar una ocasión o una ceremonia especial.
También se dice que el thali tiene sus raíces en el Ayurveda. Para recuperar el equilibrio de nuestro cuerpo, debemos buscar las verdaderas causas de los problemas, y una de las primeras áreas en que lo hacemos es la alimentación.
Medicina estacional
El Ayurveda utiliza la teoría de los seis sabores (seis rasas) para equilibrar las comidas a través del sentido del gusto. Los sabores ayudan a regular nuestra digestión y a asegurar una eliminación adecuada.
Estos sabores constituyen la base de una comida equilibrada según el Ayurveda. Además, relacionamos estos sabores con las estaciones del año. El invierno y la primavera se consideran estaciones kapha. Esto se debe a que hay mucha humedad en la tierra, el suelo está húmedo, el aire es frío y hay mucha acumulación de líquido y mucosidad en nuestro cuerpo. Esto significa que solemos necesitar alimentos picantes, amargos y astringentes. En cambio, el verano se considera la estación pitta. El sol está en su máximo esplendor y hace calor en la mayor parte del mundo. El tiempo puede ser increíblemente seco y nuestros cuerpos sudan más de lo habitual. También puede existir mucha inflamación y agitación emocional en esta época del año. Esto significa que tenemos que centrarnos en los alimentos que son dulces, amargos y astringentes.

El otoño, la estación Vata
Ahora nos toca hablar del otoño, que se considera la estación vata. El viento sopla y las hojas caen. Hay mucha fluctuación en las temperaturas y nosotros mismos sentimos esa confusión. Es la época del año para centrarse en los alimentos dulces, picantes y agrios. Por eso, el thali adecuado será el que combine a la perfección estos ingredientes.
Normalmente, se considera que cualquier momento posterior a finales de octubre combina los elementos de aire y espacio. Durante esta época, todos somos más susceptibles a un desequilibrio vata, incluso si tu dosha predominante no es vata. Esto significa que mostramos signos de hinchazón, gases, caída del cabello, piel seca, ansiedad, insomnio y nerviosismo general. Así que, para esta transición, es importante equilibrar vata con alimentos y líquidos que estimulen el calor, la humedad y la conexión con la tierra.
Incrementa poco a poco el consumo de alimentos dulces, ácidos y salados. Algunos ejemplos son la calabaza, la remolacha, el boniato, el coco, los dátiles, el jengibre y la cúrcuma para el calor.
A menudo recomendamos la introducción de una rutina nocturna calmante, incorporando una bebida caliente antes de acostarse, como el latte de cúrcuma o remolacha, y creando algunos rituales calmantes, como prácticas breves de meditación y ejercicios de respiración.
Te proponemos estos ejemplos, pero en nuestra revista encontrarás muchos más. Te será difícil elegir entre estas recetas, ¡te van a encantar! Pincha en la que más te guste para conocer los ingredientes y la forma de preparación.







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