El Yoga une cuerpos, pero a veces separa opiniones. ¿Una postura correcta o cuatro versiones distintas? Aquí desentrañamos los debates que existen detrás de algunos asanas que dividen hasta a los maestros.
Texto e ilustraciones de Pilar Arteaga Aguilar.
El Yoga tiene la magia de unir a millones de personas en todo el mundo. Pero también tiene la curiosa habilidad de dividir a millones de profesores. Lo que para una escuela es la regla de oro, para otra es poco menos que una receta para el desastre. Y ahí estamos los practicantes, en un mar de dudas deseando averiguar cuál es la versión correcta de las posturas no solo para no rompernos en mil pedazos, sino para obtener los beneficios de esta práctica ancestral.


En el número 144 de Yoga Spirit, Pilar Arteaga te invita a un paseo por cuatro posturas que generan múltiples debates desde hace décadas. Las ha analizado con detalle en su libro Asanas en evolución, y nos hace un resumen con lo esencial para que decidas tú misma, qué versión tiene más sentido para ti y para tu cuerpo. En este post, te dejamos una a modo de ejemplo (Uttanasana), pero en nuestra revista podrás encontrar las otras tres: Sarvangasana (la Vela), Sirsasana y Padmasana. Lo que dice cada uno de los maestros no te dejará indiferente y te hará reflexionar y adaptarte. Al final, siempre dependerá de qué profesor te guíe y qué quieras tú en tu práctica. ¡Tú eliges!
UTTANASANA: PIERNAS RECTAS… ¿O NO?
Empezamos por uno de los debates más habituales y con una de las posturas más frecuentes, que parece simple, pero que tiene su propio club de fans y detractores: Uttanasana, la flexión hacia delante de toda la vida.
El equipo «piernas estiradas» está bien representado por Iyengar, Krishnamacharya y Swenson. Todos ellos defienden que las rodillas deben mantenerse rectas, las rótulas activas y el pecho buscando las piernas.
Pero no todos están de acuerdo. Brown y Rachel Brathen, por ejemplo, se posicionan del lado de quienes prefieren doblar ligeramente las rodillas para proteger la espalda y liberar la tensión de los isquiotibiales. Según ellos, doblar no es rendirse, es adaptarse.

MacGregor, aunque en sus fotos muestra piernas rectas, habla de activar los músculos mientras alargas, dejando la puerta abierta a una práctica más progresiva.
Kan, por su parte, no impone nada. Sugiere «intentar» estirar las piernas, pero pone el acento en que el abdomen se acerque a los muslos, algo que muchas veces solo se consigue doblando un poco las rodillas.
Bikram Choudhury, fiel a su estilo, anima a bloquear las rodillas aunque duela. Eso sí, más adelante suaviza su discurso recordando que cada uno debe llegar hasta donde pueda ese día.
Frente a estas posturas más exigentes, Amy Matthews, Kaminoff y Clark apuestan por dejar que la gravedad haga el trabajo, flexionando las rodillas para liberar la columna y permitir que el cuerpo se relaje y se estire de forma más natural.
Danilo Hernández y Ann Swanson coinciden en que las rodillas deberían mantenerse blandas, no bloqueadas, y en que es mejor priorizar la salud de la espalda que forzar un estiramiento estético.
Clark, en su libro Your Spine, Your Yoga, lo deja claro: no hay una única forma válida de hacer Uttanasana. Lo importante es mantener la curvatura natural de la columna y evitar llevar la tensión a la zona lumbar.

Julia Arteaga es profesora de Yoga y creadora de Yoguineando.com, donde promueve un Yoga accesible y sin dogmas. Es autora de cinco libros, colabora con medios especializados y comparte clases y recursos en redes sociales y en su escuela online. Síguela en Instagram, Facebook, Pinterest y YouTube como @yoguineando.
