Comer de temporada no es una moda pasajera: es una de las formas más antiguas de cuidar la salud. Adaptar la alimentación al momento del año en que vivimos permite al cuerpo recibir lo que necesita en cada fase del ciclo natural, sin forzar la digestión ni gastar energía contra el calendario.
Por Silvia Riolobos // Fotos de Isolda Delagado y Depositphotos
La Medicina Tradicional China (MTC) lleva siglos formalizando esta idea. A través de la teoría de los Cinco Elementos –madera, fuego, tierra, metal y agua–, cada estación se asocia a un órgano, un sabor y unos ingredientes que sostienen el equilibrio interno. En primavera, los verdes y los sabores ácidos despiertan el Hígado; en el verano tardío, los amarillos y los dulces armonizan el Bazo; en otoño, los blancos y los picantes nutren el Pulmón; en invierno, el calor profundo de raíces y legumbres sostiene el Riñón. El alimento se entiende como medicina cotidiana, capaz de prevenir el desequilibrio antes de que aparezca el síntoma.
EN VERANO, LA ESTACIÓN DEL CORAZÓN
El verano, regido por el elemento fuego, lleva el yang a su punto más alto. Es la estación del Corazón, del sabor amargo, de la luz larga. Pide platos frescos, jugosos y ligeros: hortalizas crudas, frutas de temporada hierbas aromáticas y cocciones breves. Sin olvidar dulces y snacks refrescantes. Bien combinados, estos alimentos refrescan sin enfriar en exceso y mantienen el centro digestivo en armonía.

Desde esta mirada nace Simplemente sano, de Silvia Riolobos, terapeuta formada en Medicina Tradicional China y en cocina energética. El libro recorre el año estación a estación y, en cada una, parte de unas claves teóricas para llegar a las recetas: más de 100 platos vegetales y sin gluten. Aquí recogemos cuatro sugerencias para darnos un capricho y compartir durante los meses más cálidos: frescas, deliciosas, sencillas y fieles a la lógica de la MTC.
(Recetas extraídas de Simplemente sano (Lunwerg Editores), de Silvia Riolobos, con permiso de la autora).

LA RECETA: Bombones de plátano y matcha coco
- Cantidad: 18 unidades aprox.
- Tiempo: 15 minutos
- 1 hora de congelador
Los bombones más deliciosos y fáciles del mundo. Con ellos te salen amigos por todas partes; es sacar la bandeja y comienzan a volar. Encantan a todos los que los han probado; siempre se quedan boquiabiertos cuando les cuento cómo prepararlos.

INGREDIENTES
- 2 plátanos
- 200 g de cobertura de chocolate negro.
- Toppings
- 1 cucharada sopera de coco rallado
- 1 cucharadita de matcha en polvo
- 2 cucharadas de frambuesas liofilizadas.

PREPARACIÓN
- Derrite el chocolate en un cazo a fuego lento.
- Corta los plátanos en rodajas y colócalos sobre una bandeja forrada con papel vegetal.
- Baña en chocolate y pon de nuevo en la bandeja. Congela durante cinco minutos para ayudar a que el chocolate solidifique.
- Mientras, aprovecha para teñir el coco rallado con matcha en polvo. Tan solo has de mezclarlo en un bol.
- Saca los bombones del congelador y báñalos de nuevo en chocolate. Espolvorea el coco con matcha y las frambuesas en polvo. Congela durante una hora aproximadamente.

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